Templo de Santa María Tonantzintla

La primera vez que lo conocí, nunca imagine lo que encontraría en su interior, bajamos del típico transporte turístico (turibus) que abordas normalmente en el centro de los pueblos mágicos o ciudades con riqueza cultural, me llamo la atención que el guía nos comento antes de visitarlo que era un templo mantenido por el pueblo y que no dependía del vaticano, su fachada es muy sencilla y me dio la impresión de que las figuras sobresalían de sus nichos, como si quedaran grandes, al acercarme me di cuenta que no eran figuras clásicas de las iglesias que había visitado, parecía fueran basadas en el arte popular, caminamos hacia la entrada me impresionó su puerta tallada en madera, solo admirarla valía el tiempo de la parada del turibus. Pero mi sorpresa fue cuando ingrese al templo la cantidad de figuras y decorado me robo el aliento era impresionante el colorido y el diseño de cada figura que observaba, parecía que hubieran dejado a un grupo de artesanos populares dar rienda suelta a su imaginación impregnada del sincretismo mexicano. Mi sorpresa no se quedo allí me di cuenta que había ángeles morenos, mazorcas de maíz, ángeles con penacho, semillas de cacao, frutas mexicanas, chiles y una cantidad de figuras que caracterizan al México más folclórico. Era realmente un paraíso a la mexicana. Recuerdo que se me nublaron los ojos era encontrarme de un golpe con mi México multicolor, aglomerado, festivo y sobretodo una mezcla cultural.

Investigando mas encontré que es un templo construido a finales del siglo XVIII, aunque su cúpula es del siglo XVI  y es considerado de estilo barroco mexicano o popular, el cual es excelente distintivo para este bello templo que lo lleva hasta un extremo o a su máxima expresión. Su nombre tiene origen del nahuatl y quiere decir “lugar de nuestra madrecita”, tonantzin en la cultura prehispánica se asociaba con la diosa protectora y del maíz. Fueron los franciscanos en su labor evangélica que permitieron a los indígenas desarrollar e incluir esta figuras o bien para algunos dar rienda suelta a su conceptualización de la nueva religión. Por lo anterior se dan dos versiones, la indígena donde representa el cielo prehispánico tlalocan y los denominados ángeles son nativos que murieron por un rayo o ahogados y llegaron al paraíso con todo el esplendor y delicias del mundo terrenal. La cristiana establece que es una advocación del cielo de maría. Lo importante es que une y amalgama nuevamente dos culturas que se encontraron y mezclaron de una manera tal, que se logra este perfecto ejemplo del sincretismo.

Otro aspecto característico es que durante sus etapas de construcción la torre quedo adentro del templo característica particular.

 

 

tonantzintla-02

 

1 Comentario

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*