Descubriendo símbolos y escudos de ordenes religiosas

Conforme me interesaba en los símbolos e iconografía que constituía nuestra riqueza cultural encontré que muchos estaban integrados en múltiples obras y arquitectura de nuestro México.  Fue sorprendente descubrir que los tenemos al alcance de la vista en los lugares que muchas veces visitamos, pero pasan inadvertidos porque en general en ámbitos religiosos no fuimos formados para observar, analizar, interpretar y obtener conclusiones lo cual es base del método científico empírico y que históricamente ha sido contrario a los aspectos religiosos, por ejemplo desde niño me llevaban a las iglesias como un acto de obligación, penitencia o bien gratitud. Por lo cual no fui formado para entender la riqueza de nuestra herencia cultural religiosa, fue hasta muchos años después que provisto de una formación científica he empezado a darle congruencia a ambas etapas de mi vida. Curiosamente nunca nos detenemos a observar las figuras, imágenes y elementos que nos dejaron los mexicanos que nos antecedieron, los lugares en nuestro país están llenos de simbolismo e iconografía que nos puede explicar de donde venimos y porque somos así. Por lo anterior siempre será una excelente experiencia buscar en los pueblos mágicos, en obras artísticas y en las diferentes iglesias o templos dispersos en todas las ciudades de México los símbolos e iconografía que nos hablan de nuestra historia y conforman nuestra riqueza cultural.

El mejor ejemplo son el sello que las ordenes religiosas dejaron desde su llegada a la Nueva España. Entonces empece a redescubrir la riqueza de este simbolismo y su historia, complementando lo que realmente me inquietaba que era redescubrir nuestra idiosincracia y riqueza cultural que pasa desapercibida y que la mayoría de la población valora poco o vincula a diferentes prejuicios. Lo primero que encontré al ir a tepotzotlan fueron múltiples escudos de las ordenes y una lamina que describía la fecha de su llegada a la Nueva España, fue curioso volver a encontrar uno de los símbolos en una iglesia de San Pedro de los pinos en la ciudad de México, con esto inicio mi interés por entender desde un punto de vista de simbolismo su significado.

 

 

Las primeras òrdenes religiosas que llegaron a la Nueva España fueron los Franciscanos. Aunque las crónicas describen que con Hernán Cortés, además del clérigo Juan Díaz, había venido el fraile mercedario Bartolomé de Olmedo. Los primeros en llegar formalmente fueron los franciscanos, posteriormente llegaron los dominicos, agustinos, jesuitas, carmelitas, hipólitos, cuya principal tarea fue la atención de enfermos y la fundación de hospitales, así como los filipenses, los antoninos y los juanicos se establecieron en las tierras en el año de 1657. Las últimas órdenes religiosas que llegaron a la Nueva España durante los siglos XVII y XVIII fueron los betlemitas y los camilos, cuyo establecimiento y acción fue penosa y difícil,  porque para entonces las órdenes anteriores habían ocupado casi todo el país y además tanto las autoridades como el clero secular venían combatiendo duramente a los miembros del clero regular.

 

Los Franciscanos arribaron en 1524.

Los Dominicos arribaron en 1526.

Los Agustinos arribaron en 1533

Los Jesuitas arribaron en 1572

Los Carmelitas descalzos arribaron en 1585

 

Las cuatro primeras son las más reconocidas y las otras también denominadas órdenes minoritarias se dedicaban a atender los hospitales y las escuelas, como los juaninos. los hipólitos, los carmelitas, y los mercenarios, además de algunas órdenes femeninas como las clarisas (segunda orden de franciscanos). La máxima realización de las órdenes terciarias fue el Hospital de Jesús, durante siglos el mayor hospital capitalino, en él reposan los restos de Cortés.

 

 

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